viernes, 13 de enero de 2023

 LA ETERNA PENA

El sol se levantaba a través del mar de tejados que reflejaban su luz hacia el cielo. En una habitación pobremente amueblada una persona empieza a despertar, sus ojos negros se abren lentamente al sentir el roce del viento en su mejilla, en sus cabellos, como una amante que se despide al llegar la mañana. “un día más” piensa y se levanta quejumbrosamente.

Después de un aseo rápido se viste con ropas limpias pero viejas, se calza un gastado par de zapatos y se lanza al mar de asfalto que le espera mas allá de las puertas de su rancio recinto, él camina por las roídas calles de la ciudad, su caminar es pausado y desinteresado, su camisa de lino gastado, que una vez fue blanca, baila al compás de sus pasos, su tez es limpia y su mandíbula fuerte; su cabello algo largo se mueve al son del viento y sus ojos cansados atisban con gran maestría los rostros anónimos que lo cruzan en las veredas, “las personas ya no caminan tanto como antes” piensa y sigue adelante,  algunas personas se le quedan mirando al pasar, tiene una apariencia desconcertante, parece estar en sus veintes, pero por alguna razón se siente mayor a eso, mucho mayor… ¿es algo en sus ojos?; de repente y sin previo aviso una mujer se para a unos metros de él, su mirada atrevida le escudriña raudamente con asombro y desconcierto, al cabo de un momento que le pareció una eternidad el hombre se da la vuelta y regresa por el camino que había recorrido como alma en pena que recoge sus pasos.

- “Disculpe” dice la mujer corriendo hacia él, “disculpe” vuelve a llamar, pero por única respuesta el hombre se aleja mas rápido, tanto que ella tiene que correr para alcanzarlo.

- “Perdóneme, pero ¿nos conocemos?”, era una mujer como de 25 años pequeña, con cabellos largos y oscuros, tez clara y dulce y ojos felinos, ella lo había alcanzado y rápidamente se había situado delante de él para poder verle de frente la cara.

- Usted me confunde - dijo el hombre.

- ¡No!, estoy segura que es usted, hace 16 años hubo un incendio, yo era una niña, estaba encerrada y no podía salir, el fuego consumía la casa y estuve a punto de morir, pero un hombre entro a través de las llamas, me tomo en sus brazos con una gruesa manta y me salvó, nunca olvidaré sus ojos profundos que me devolvieron la vida; desde entonces lo he buscado en cada rostro que miro y hoy por fin te he encontrado, después de tantos años yo te…

 

De repente la mujer calla, había caído en cuenta de que el hombre que se encontraba delante de ella tenía exactamente la misma apariencia que aquel muchacho que lo había salvado 16 años atrás ¿Cómo era posible? Aquel muchacho ya debería ser un hombre bien entrado en sus treintas y sin embargo parecía menor que ella. El hombre le miro lleno de ternura, dio un paso hacia ella y le dijo con voz suave “disculpe, pero se equivoca, soy nuevo en la ciudad y hace 16 años no hubiese tenido la fuerza para salvarte” levantó una mano y esbozó una amplia sonrisa, luego se dio la vuelta y continuó su camino dejando a la atribulada mujer con una gruesa neblina en la mente y una sensación extraña en el corazón.

 ***

Muchos años después una mujer caminaba despacio por la vieja vereda que llevaba del cementerio al parque, sus cabellos llenos de canas se rehusaban a perder la batalla y volverse completamente blancos y su espalda estaba curveada bajo el peso de los años; el sol brillaba alto aquella mañana de domingo y el viento soplaba refrescante entre las hojas de los árboles del parque que atravesaba, era un día hermoso, aunque para ella era indiferente; hace mucho que había dejado de disfrutar de la belleza de la naturaleza, los años habían causado mella en su carácter y su talante, otrora juguetona y traviesa, hoy se presentaba cansada.

84 años pesaban sobre ella, había tenido una buena vida, había vivido aventuras y viajes, se había enamorado varias veces (y separado otras tantas) y tenía una familia grande que la amaba y que la visitaba cada domingo por la tarde para almorzar y jugar bingo “fue una buena vida” pensó mientras recopilaba sus recuerdos en su mente, recordó como parecía tener mucha suerte, por extraño que parezca aunque en su juventud había sido una muchacha descuidada, había logrado salvarse de accidentes en innumerables ocasiones  “tengo mucha suerte” se repitió “… excepto en el bingo” – pensó y esbozó una sonrisa cansada.

Aunque había tenido una buena vida, ya se sentía cansada, lo que más amaba de sí misma era su independencia, pero con los años esta se iba reduciendo cada vez más y más, no era la vida que le gustaba, a veces solo querría que Dios la llamara a su lado, pero no ocurría.

De pronto sintió que alguien le seguía, no era una sensación extraña para ella, había tenido la misma sensación durante muchos años, pero de alguna forma ahora era diferente, era palpable, podía sentir nítidamente unos ojos penetrantes clavados en su nuca.

Al sentirse acechada, caminó lo más rápido que sus envejecidos huesos le permitían, tratando de escapar, dejó atrás el parque y entró en un callejón pequeño, por algún motivo estaba desierto “las personas ya no caminan tanto como antes” pensó, finalmente llegó al final de la calle, no había salida. De improviso volteó la mirada y pudo ver a su perseguidor directamente a los ojos, casi lo había olvidado, casi había dejado atrás la profundidad de aquellos ojos oscuros, como un hermoso sueño que se desvanece justo al despertar y que solo deja tras de sí la sensación de una alegría fugaz, vestía su camisa de lino blanco bastante gastada, su tez era limpia, su mandíbula fuerte y su cabello algo largo bailaba al son del viento.

Era aquel hombre, aquel que lo había salvado del incendio y con el que se había encontrado una mañana cálida muchos años atrás… pero ¿Cómo era posible? El tiempo no había pasado a través de él, solo sus ojos parecían mayores, arcanos y cansados. Al verlo su corazón se sobresaltó, su cuerpo no soportó aquella impresión, la impresión de encontrar algo que había perdido y la sensación de pérdida al sentirse tan lejos de él: tan cansada, tan enjuta tan vieja… cayó, como caen las hojas en otoño, como el sol muere cada crepúsculo, le pareció que esa caída duraba una eternidad, y en ese corto lapso recordó su vida, tan nítida y vivaz como si cada evento hubiese ocurrido hace solo un santiamén, y en sus recuerdos encontró esos ojos mirándole una y otra vez, a lo largo de su vida, esos ojos que le daban la sensación de seguridad, que le animaban a seguir y que nunca había reconocido…¿Por qué?... la pregunta se quedó a medias, un remolino de emociones la asaltó mientras su mente se precipitaba al vacío, sintió que toda su vida había amado a ese hombre y toda su vida se sintió amada por él, sus labios esbozaron una sonrisa y rápidamente la vida escapó de sus ojos y fulminada por un infarto dejó de existir, con la mirada fija en aquellos oscuros y profundos ojos que toda la vida le había supuesto un dulce enigma, que de alguna forma toda la vida la había amado y así, con una sonrisa de medio lado, la niña que se había vuelto mujer. murió.

*** 

De pie delante del cadáver inerte de una mujer mayor, un hombre llora, sus ojos oscuros y profundos como el mar se desbordan y mojan su vieja camisa de lino, el sol brilla en lo alto, pero para él su luz era ominosa; mira hacia el cielo y repite una maldición entre dientes.


Han pasado siglos, y año tras año la misma historia se repite una y otra vez, el dolor se hace cada vez mas insoportable y su alma siente el peso de los eones corromperlo, han pasado siglos y no recuerda ya su nombre, ni su delito, ni su castigo, ni su juez, ni su verdugo… lo único que su corazón guarda es el sufrimiento eterno de la perdida de cada ser que ha amado, la congoja de la soledad eterna y la amargura de no poder morir.

 

Me5iAs.

jueves, 25 de febrero de 2010

Light - Capitulo 08


UN AMIGO DE VERDAD





Uff, por un momento pensé que no les daría permiso, se veía muy molesto – Dijo Lara
Tal vez fue por la pintoresca aparición de nuestro buen amigo Relius – dijo Carius

Todos rieron menos el elfo, quien ser veía preocupado

Que pasa Relius, no me digas que tenias miedo de competir contra un simple humano - le dijo Ripher esbozando una sonrisa.

Relius lo miró con paciencia y una mirada apenada y triste, - Como crees Ripher, nada me haría mas feliz que competir con un ángel sin alas, pero… -

El elfo tragó saliva y todos se preocuparon, desde que conocieron a Relius siempre llevaba una sonrisa a flor de labios y disfrutaba hablando y contando cosas sobre su mundo, estaba orgulloso de ser el protector de tan nobles seres como los humanos que había albergado, pero esta vez su mirada era vacía.

Lara lo miro con preocupación y fue volando hacia el hasta que se poso en su nariz y lo miro a los ojos, Relius también la miró y por un momento el silencio fue total, la conexión visual entre ellos fue intensa y después los ojos y la boca de Lara fueron abriéndose cada vez más hasta demostrar un terrible temor

Después Lara miro hacia los hombres y dejó escapar un “huy”, mientras los hombres lo miraban sin entender nada

- Hay algún problema? – dijo Carius un poco preocupado

Lara volvió a mirarlos y dijo – “Lamento decirles mis queridos hombres que si, hay un problema, pero síganme, debemos buscar un lugar adecuado”
Lara los guío hacia unos sauces altos y frondosos lejos de todo el bullicio

Bueno ya debe estar bien, déjense de misterios y díganlo de una vez que tengo un Saetas sacratus que ganar en 10 minutos - dijo Ripher fingiéndose algo molesto

Déjenme explicarles - Dijo Lara con voz triste – hace algunos días hubo un consejo de Sabios en el templo del cónclave, donde acudieron los 4 sabios elementales entre ellos Windarez el sabio elemental protector de nosotros los seres del viento estaba molesto o algo así, bueno, por casualidad Lisea había ido a hablar con Gaia para hacer las coordinaciones del ritual de llegada y avanzó hacia donde escuchó las voces de los sabios, estaba apunto de entrar cuando escuchó parte de la discusión oyó cuando hablaban de una profecía, escuchó esta frase:

llegara un sol en que seres extraños vendrán de otro mundo, ellos, los 3 guardianes que una vez lucharon contra la noche sin fin y con ellos la llave que cerro la oscuridad.
Cuando el que no fue creado nazca, el que rigió en la era sin tiempo renacerá con él
y aunque se levantaran tierra, mar, viento, y fuego en su contra,
serán sometidos como hoy lo somos nosotros.
Ningún ser que existe puede hacerle frente,
y sin la llave que una vez lo venció y fue perdida en el tiempo sin fin,
de nada servirá resistencia alguna

Lisea se dio cuenta que no debería estar ahí y salio corriendo, no entendía porque hablar de algo así en una fecha como hoy, hasta que nuestro buen amigo Relius le fue a preguntar sobre las competencias y le comentó que tenía tres “invitados especiales”, les dijo “son 3 hombres, son verdaderamente unos seres extraños”, en ese momento unas palabras retumbaban en la mente de Lisea “llegara un sol en que seres extraños vendrán de otro mundo”, en ese momento ella lo entendió todo, lo que los sabios temían era a esa profecía, la profecía que se estaba empezando a cumplir, de inmediato se lo contó a Relius pero este se negó a aceptarlo “ellos jamás harían algo malo, yo los conozco, solo son viajeros perdidos y ellos no traen ninguna llave, lo perdieron todo”, Lisea quedó conmocionada y Relius se despidió sin querer escuchar nada mas, cuando llegó y los miró, él pensó “ellos no pueden ser aquellos que liberarán la oscuridad, no, ellos son amigos” pero cuando yo trate de llevarlos frente al sabio Windarez supuso que el los trataría de destruir para que esa profecía no se cumpliera, fue por eso que se puso como escudo entre el sabio y ustedes

Lara había terminado de hablar con voz temblorosa y triste, su voz era pálida y apagada, entonces todos miraron hacia Relius quien estaba sentado arrimado en el árbol, y los miraba con ojos vidriosos, sus orejas de elfo apuntaban ahora hacia el suelo, como todos lo miraban el dijo:
- No son ustedes verdad?, ustedes no traen la llave verdad? – Su voz se escuchaba como una súplica

Los hombres no salían de su asombro, el elfo que apenas hacia un día los había conocido estaba dispuesto a dar el pecho por ellos aun en contra de uno de los 4 sabios Elementales

Adaum, el guerrero se le acercó y puso una mano en su brazo “Gracias amigo, te juro que ninguna mala intención guardan nuestras almas”, lo puso de pie y lo abrazó como si fueran dos viejos amigos que se encuentran después de una vida sin verse, y el elfo no pudo evitar soltar una lagrima que se escurría por su larga nariz, los otros dos también se le acercaron y le agradecieron su acto “ustedes son especiales, lo supe desde que los ví, son hombres ¡HOMBRES!”.

Lara esbozó una gran sonrisa, miró hacia el sol como tratando de grabar esa imagen en su mente, en ese momento se dio cuenta de algo

- Hey, tendrán tiempo para eso después ahora deben ir a una competencia recuerdan?

Los 4 miraron a Lara quien también estaba llorando, ella se dio cuenta se ruborizó y dijo “ya déjenme de mirarme, rápido ya es hora… pero por Los Sabios que les pasa que nunca han visto a un hada llorando?, bueno si no se van ahora los voy a morder”

Y empezó a perseguir a los 2 futuros contrincantes con la mandíbula abierta lista para morderlos mientras que ellos corrían y se decían el uno al otro “buena suerte”


Light - Capitulo 07


LAS SEIS PIEDRAS MÍSTICAS Y LA PROFECÍA





- Señor, creo que debe ver esto
Un sirviendo había entrado en la antigua recamara de piedra desgastada por el paso del tiempo y había pedido la presencia de su maestro, el mismo que se encontraba meditando y que se mostró visiblemente molesto por haber sido interrumpido de tal forma.

- Que puede haber pasado para que me interrumpieran así - iba pensando el maestro mientras bajaba las empinadas escaleras circulares que desembocaban en una amplia sala central pobremente adornada con candelabros y que se matizaban perfectamente con las telas de araña que cubrían casi toda la parte alta y con las paredes corroídas y viejas dando la impresión de que aquel lugar era tan antiguo como la vida misma, en el centro del piso había grabado una estrellas de 6 puntas y en medio de esta estrella se encontraba una especie de pozo sellado con una gran piedra que tenia algo escrito en ella. El maestro, un hombre delgado y muy alto de dedos largos y piel blanca con barba y una túnica morada se acercaba mas y mas cuando de pronto pudo distinguir qué era lo que había obligado a su sirviente a llamarlo aun a costa de arriesgar su ira.

El maestro bajaba dando saltos rápidos, casi volando, mientras sus ojos se abrían desorbitadamente y su mente trataba de generar palabras que su boca no podía articular, los pocos miembros de su orden estaban alrededor del pozo entonces finalmente uno de sus pies toco la fría piedra del piso y corrió hacia el centro, todos se volvieron para verlo, casi todos tenían la misma mirada de asombro que él.

- Señor, el pozo, de repente hizo un gran ruido y -
- ¡Silencio! – El maestro había callado la voz de otro monje, no se lo conocía como una persona de un carácter paciente, pero esta vez había sido realmente brusco, pero no era para menos, finalmente la razón de la fundación de su Orden se hallaba frente a ellos, y todos estaban muy excitados por esto, cuantas veces se había preguntado él mismo si aquello era real, pero ahí estaba la señal que había sido predicha desde el principio de los tiempos, finalmente ahí estaba en medio de todos los monjes de su orden en el templo mas antiguo de la tierra, en una isla al final del mundo.

Las letras grabadas en la piedra que sellaba el pozo estaban brillando con un resplandor dorado tan intenso que apagó las llamas de las antorchas y se escuchó una voz como un trueno, un grito ahogado de desesperación y la piedra que sellaba el pozo se rasgó en 6 partes

- Rápido, ha llegado el momento, invoquen ante mi la misión, el mandato por el que fue creado nuestra orden hace tanto tiempo - el maestro mando a los 6 monjes que estaban alrededor del pozo y ellos salieron velozmente hacia 6 puertas de hierro que quedaban frente a cada una de las 6 puntas de la estrella grabada en el suelo después de un momento todos volvieron portando en sus manos cada uno una gema de diferentes colores. El que estaba en la punta norte tenia una gema blanca y brillante como nada de este mundo, como un sol en las palmas de sus manos, el que tenía la punta sur tenia una piedra oscura, mas oscura que cualquier sombra de la noche, parecía un portal hacia el vacío…un agujero sin fondo, el de la punta noreste era azul como las olas del mar, el monje del extremo noroeste tenia una gema roja, como el fuego mas vivo, el del sureste era verde como las mas hermosas praderas y el del suroeste era celeste como el amplio cielo, todos ellos caminaron hacia el centro cuando estuvieron frente a la estrella colocaron las místicas piedras en cada una de las puntas de la estrella, después se levantaron y dieron 3 pasos hacia atrás levantando las manos y empezaron un canto profundo, un canto que sonada como el crepitar del fuego, el sonido del viento, las olas del mar, el alma de los bosques, la luz del sol y la fuerza de las sombras.
El maestro también levantó las manos y se unió al canto, era un canto lento pero poco a poco se ponía más y más rápido y mas y mas agitado, mientras avanzaba el sonido de los cantos se iban formando pequeños rayos de los colores que salían de cada una de las gemas y se unían tímidamente en la parte más alta del recinto justo sobre el pozo.
El canto se hizo cada vez mas rápido casi violento mientras que las líneas de luz se iban ensanchando, convirtiéndose en rayos, como truenos de una gran tormenta, el sonido llenaba todo el recinto y el canto iba llegando a su final, por ultimo el canto terminó en un sonido ahogado como el de un hombre cayendo en un abismo y una gran esfera de luz se formó en el centro de la habitación, parecía una estrella de diferentes colores que empezó a descender sobre el pozo hasta que se unió a las letras doradas y se escuchó una potente voz que salía de la estrella.

“Del maestro de la orden
misión es ir hacia el otro mundo
donde el silencio termina
y la luz nace manchada de oscuridad

El destino de un no nacido
Por él debe ser guiado
hacia el fin del mundo
Debe venir”

Después de esto se escuchó un ruido y la estrella desapareció, en su lugar apareció flotando una figura fantasmal como de un hombre vestido con un alva, con cabellos largos y mirada dura, a sus pies todos los monjes habían caído rendidos con sus rostros perlado de sudor, el único que estaba de pie era el maestro.

«¿Que significa esto?» dijo en voz alta, nadie le respondió, de todas formas no esperaba que lo hicieran, según las reglas divinas los que invocan la
Ahora debo traer aquí al niño que esta por nacer, para que escuche la profecía, esa es la misión que se me ha encomendado – Pensó el maestro
El Maestro fue a buscar al más joven de los habitantes del recinto y le dijo:
- Lazario, Entierra a los otros, y cuida la profecía, debo partir pero regresaré, no se cuanto tarde en llegar a donde debo ir, pero confía en que algún día regresaré, mientras tanto, tu misión es proteger este recinto, de eso depende el futuro de todo lo que existe.

El niño de 12 años lo miraba atónito, hacia algo de 2 semanas que fue elegido para ser parte de la Orden, había sido arrancado de una granja en un lugar lejano a orillas de un mar en donde el sol se ahogaba cuando la noche llegaba, había dejado a su padre, su madre y a “roedor” su fiel perro y ahora estaba ahí, vestido con harapos y recibiendo la misión más importante de su vida, y no lo dudo

- Si maestro, lo esperaré hasta el final de los días y protegeré la entrada al Templo de la Eternidad con mi vida.

El maestro sonrío, se sentía bien por haber hecho una buena elección con el pequeño, disfrutó cada segundo de esa sonrisa mientras duro, pues él pensaba con acierto que tal vez nunca mas volvería a sonreír, tomo su viejo báculo, se despidió de Lazario y caminó por los duros caminos de piedra delante del portal del templo, el maestro caminaba despacio, cuando estuvo algo lejos volvió atrás y vio apenas la punta del primer templo levantado en el mundo, suspiró un poco, nunca había salido de ahí en toda su vida y ahora debía encontrar a aquel que debería conocer la profecía, se despidió en silencio de sus recuerdos y volvió a mirar hacia delante, su mirada se torno dura y pensó “si sigo de frente algún día llegare al otro extremo del mundo, espero que no este muy lejos”, después de eso dio un gran suspiro empiezo a andar.



Light - Capitulo 06


EL SABIO Y LOS HOMBRES





- No lo puedo creer, ya casi es hora y todavía no está aquí, donde se habrá metido-
Ripher parecía algo nervioso mientras pronunciaba esta palabras, el era el mejor arquero de su reina y ciertamente estaba acostumbrado a la auto confianza pero esta vez era diferente no estaba compitiendo por oro o por algún título, no!, estaba buscando algo que no tenía par en el mundo, una Saeta sacrātus…
- Donde esta, no puedo creerlo, es tan irresponsa…
- Hola ya estoy aquí Ripher – dijo Relius con una amplia sonrisa – lamento haber llegado tarde es que tuve que ir a ver Lisea una chica muy simpática que es la encargada de la ceremonia este año y estaba yo allá cuando me invitó un poco de su –
- ya ya ya, es suficiente lo importante es que estas aquí – dijo Ripher aun algo molesto – donde debo inscribirme?
El elfo se quedo mirando el cielo con un dedo en la barbilla pensando, realmente era algo confuso pues normalmente cada una de las razas enviaban delegaciones con sus candidatos para la competencia, pero, nunca había escuchado que los hombres enviaran una, y en ultimo caso, no había donde inscribirse, pues eran los sabios los que llamaban a los competidores.

- Ehhh, bueno, supongo que tendremos que hablar con uno de los sabios para pedirle que participes – dijo Relius algo nervioso

Ripher se dio cuenta que de repente el risueño y amable elfo se había tornado algo abstraído, absorto en pensamientos nublados.

- Porque no se los presentas a Gaia, escuche que es “amigo tuyo” – Lara, el hada, había llegado volando y había hablado por encima del hombro del elfo, la última frase la había dicho en un tono como acusatorio.

Los hombres rieron disimuladamente, el tono del hada era como de una madre regañando a su hijo, y realmente era una escena extrañamente divertida.

Vamos - dijo Lara – si Relius no quiere hacerlo yo los presentaré a Windarez, el es un sabio de verdad, vamos.
Diciendo esto Lara los guió, de repente Relius parece haber vuelto en si y extendiendo una mano los llamaba a gritos - “no Lara, no lo hagas, vengan aquí…, hey! se supone que yo soy sus guía, vengan...” Lara aceleraba mas el vuelo hasta hacer que la delegación casi corriera hasta que llegaron al pórtico del templo del conclave y allí sentado en uno de los bancos estaba Windarez mirando las aves que jugaban junto a la fuente.

- Señor Windarez, señor, permítame un momento por favor, deseo decirle algo. Lara se acercaba ahora mucho mas despacio que cuando venían de camino, los 3 hombres se quedaron parados en el pórtico

- Es un hombre como nosotros, se dieron cuenta, solo que vestido mejor y con barba – dijo Carius
- bueno si parece – dijo Adaum – Pero no recuerdo haber visto a alguien con ese color de cabello, ya saben tan, tan….
- ¿?Celeste?? – termino Ripher
- Exactamente - Afirmó Adaum

hola Lara, hace mucho que no te veía, que sucede – El sabio había hablado con una voz extrañamente envolvente como si viniera de todas partes y a Adaum le parecía que Windarez no había movido sus labios al hablar.

- Señor, deseo presentarle a una delegación nueva de este año, que desea participar en los eventos previos al surgimiento de este solsticio.

El sabio levanto su mirada risueña y la fue moviendo lentamente hacia la entrada de los amplios jardines, pero al encontrarse con los 3 hombres su rostro cambio decididamente, cambio de lo radiante a lo sombrío en un has de tiempo, los 3 hombres miraron directamente a la mirada azul del sabio y él se las devolvió se quedaron mirándose por un momento hasta que algo chocó decididamente contra los 3 hombres, rompiendo el contacto visual de ellos, y haciéndolos caer sobre el suelo

- Hay Relius pero que tonto eres, porque no te fijas – dijo Lara entre divertida y molesta.
- Lo siento es que ustedes avanzaron muy rápido y yo necesito decirles, no pueden hablar con los sabi… - el elfo no pudo terminar su frase se quedo quieto mirando al sabio quien seguía con su mirada llena de nubes y con una chispa inquisidora sobre el y los 3 hombres, en eso el elfo salto delante de los hombres y se puso como escudo delante, y nadie entendía nada, todo era muy confuso.

- Lara, este elfo es parte de esta delegación o es solo otro molesto metiche - Dijo Windarez visiblemente molesto

- En realidad señor, el es su protector, déjeme presentarlo, este es Relius el arquero del rey de los Elfos y el encargado de su delegación, el adopto como protegidos a estos seres, además señor, debo decirle que ellos dicen ser Hombres.

Esto ultimo lo dijo con un asentó mas fuerte como quien esta orgulloso de lo que habla, mientras que el elfo le hacia señales con el rostro para que se callara

- Hombres?, como es posible que hombres llegaran aquí, si el mismo hacedor los prohibió salir de su mundo? – El sabio había hablado muy fuerte y esperaba una respuesta, tanto el elfo como la hada se quedaron callados como intimidados por su voz, y no era para menos, su voz era como un tornado muy fuerte… mientras esperaba una respuesta un sonido retumbó por encima del silencio

- Somos hombres, y no pertenecemos a su mundo, pero eso no quita que nos debamos mutuamente respeto y cordialidad,… señor - todos quedaron muy sorprendidos cuando Adaum pronunció estas palabras, al parecer el sabio no había intimidado en nada al bravo guerrero quien lo miraba desafiantemente y el sabio se vio desconcertado.

La mirada del sabio iba del ojo izquierdo al derecho de aquel ser que osaba mirarlo directamente a los ojos, después de un momento dijo
- Os ruego que me disculpen, permítanme presentarme soy Windarez, uno de los sabios elementales, ahora, pudieran tener la amabilidad de contarme como es que tan ilustre delegación llego a este lugar sagrado?”
El sabio fue humilde como nunca lo había sido, después de esto los hombres narraron su historia

- Y finalmente decidimos venir a pedirle permiso para participar en la competencias – acabo diciendo Ripher después de una larguísima y detallada explicación de todos los sucesos que habían ocurrido desde que les enviaron a los desiertos de Vidra, mientras la mirada del sabio se veía visiblemente preocupado.

Y entonces - dijo Lara, tentando su suerte con el sabio – podrán participar señor?



Light - Capitulo 05


EL ORÁCULO Y REY





- Pero My Lord, usted no debería estar aquí, no es necesaria su presencia aquí, esto lo podemos …
Aquel joven y nervioso vasallo no pudo terminar su frase, una mirada inquisidora del Rey lo había callado, después de todo, quien era él para decirle al rey donde debería o no estar?, aunque en realidad esa no parecía una tarea como para el monarca de esta tierra, en fin solo iban a preguntar por el destino de uno de sus barcos perdidos, no parecía muy importante, pero antes de que el vasallo dijera otra cosa el rey se refirió a él.
- Descuida, creo que esto es algo solo para mis oídos y para los de nadie más.
Con estas palabras había dejado muy en claro que quería estar solo, inmediatamente salieron del recinto la escolta real, los soldados, y los vasallos, pero el consejero del rey se quedo en su lugar con una mirada suspicaz.
- Laos, me pareció decir que quería estar solo
- Lo siento su majestad, pero no puedo dejarlo solo, esta es una gran responsabilidad y yo creo que siendo yo su consejero debería estar aquí para…
- Te dije que necesito hacer esto solo, por favor, ya es difícil sin tu ayuda –dijo el rey perdiendo un poco la compostura
- Theros, no necesitas esconderte de mí, recuerda que también conozco esta historia, déjame estar a tu lado en esto.
Esto último lo dijo Laos con una mirada desafiante, y sumado a su porte de caballero de fuertes brazos y ancho pecho, alto y de cabello oscuro le daban una imagen de un guerrero dispuesto a morir en una batalla, pese a ello el rey siguió inflexible en su decisión de estar solo
- Yo te haré saber si te necesito, pero déjame solo ahora.- El Consejero se dio vuelta mas preocupado que resentido y se fue, después de esto, el rey ingreso al antiguo templo.

El día era realmente hermoso, el cielo azul matizado sutilmente con algunas blancas nubes rasgadas daban realce al hermoso sol que ya a esa hora estaba en lo mas alto del firmamento, las aves cantaban y el río corría cerca realzando aun mas el hermoso paisaje de verdes prados.

La entrada del templo era una estructura antigua, parecía hecha de piedra pulida, lo primero que salía a recibir al que quisiera entrar en él eran 2 estatuas una a cada lado de la escalera de piedra, la estatua de la izquierda representaba un león con alas, y el de la derecha era un esplendido dragón, ellos daban camino a una gran escalera que llevaba a un pórtico con runas grabadas en todo el marco, el pórtico era alto y redondeado en la parte superior, los muros laterales eran inmensos y tenían grabados altorrelieves que representaban algo realmente curioso, al lado izquierdo estaba la figura de 4 seres rodeados de sombras caídas y por encima de su cabeza la figura de otro ser, al parecer mas poderoso, de igual forma debajo de ellos un rostro de otro ser también poderoso, pero este parecía estar derrotado. Igualmente al otro lado del pórtico, al lado derecho había 4 símbolos rodeando a otro un poco más grande y por encima de ellos una gran nube con el mismo rostro que había sido vencido en el grabado anterior que parecía mofarse de ellos.
El rey dio un paso mas hacia delante, a cada paso sentía como aquella belleza de su reino iba quedando atrás, y se iba perdiendo tras el manto de oscuridad y de terror que reinaba en lo mas profundo del templo… pronto llego a un punto en el que las paredes ya no exhibían ningún tipo de ornamento y que a lo lejos la oscuridad era absoluta, el rey sintió miedo, no quería continuar, ¿porque tenia que ser así?, el destino lo había puesto en esta complicada situación, se armo de valor y dio un paso mas, en ese momento algo le obligó a cerrar los ojos y sintió que el suelo debajo de el se perdía en la nada, estaba cayendo, cayendo hasta lo mas profundo de esta tierra, gritó con todas sus fuerzas pero parecía que su voz se había apagado, ni él mismo la escuchaba, apenas podía sentir su cuerpo, sentía que cada vez el duro suelo estaba mas cerca de él, iba a morir, morir tragado por la tierra, antes cuantas veces había pedido que la tierra se abriera y lo tragara cuando paso por un momento de vergüenza, finalmente sabia que se sentía aquello, la tierra lo estaba devorando, se había abierto a sus pies, sintió su corazón latir rápido y fuerte, sus brazos ya no le obedecían, sus ojos empezaron a ceder, empezaba a resignarse cuando de pronto recordó el motivo por el que estaba ahí, y se dijo a si mismo que no podía morir así, sin haber cumplido con su misión, abrió lo mas que pudo sus ojos y gritó con todas las fuerzas que le quedaban.
- Oráculo que viste a Dios cuando hilaba el destino de los mortales, permíteme mostrarme ante ti, y después has de mi lo que desees.

Una luz surgió desde el fondo del abismo en el que caía y lo levantó, finalmente se sintió flotar y después de un momento de desconcierto pudo sentir de nuevo tierra firme bajo sus pies, ante el se abrió una hermosa cámara circular sus paredes parecían ser pequeñas cascadas de algo azul que brillaba, en el centro había un pozo delante del pozo un altar con un extraño grabado dorado en el piso de piedra.
El rey se acercó decidido se paro en el altar y grito con potente voz:
- Soy Theros rey de los hombres que residen en la tierra de Gardor, vengo ante ti, el Oráculo de la Luz de Luna para hacerte una consulta, por favor muéstrate ante mi.

Se hizo un remolino en el centro del pozo y de el surgió una figura, era como un hombre con un gran capucha negra que cubría todo su cuerpo y solo se podía ver de él uno de sus ojos, en ese momento el brillo de las aguas de la cámara se apago y todo quedo en oscuridad de nuevo y se prendieron 4 llamas alrededor del oráculo que acababa de surgir del pozo dándole un aspecto macabro.

- Rey te autoproclamas, pero no veo súbditos a tú alrededor, ni corte ni escolta.
- Los he dejado atrás, pues vengo a ti como un hombre más, que busca conocer el destino de uno de los suyos

El oráculo lo examino con su único ojo visible, el rey ciertamente parecía mas un general que un rey, alto y fuerte, con cabellos largos y barba oscura, una mirada fuerte y seria, alrededor de su pecho un cinto rojo y una capa en sus hombros enmarcada en una brillante armadura de plata y una vaina vacía en el cinturón.

Así que – empezó diciendo el oráculo - Has caído por el abismo de la duda y estuviste a punto de rendirte, hubieses muerto pero hubo algo que te impulsó a continuar, pues bien, en que puedo servir yo a Theros de Gardor.

El rey se acercó al oráculo y puso sus manos sobre el altar, se arrodillo y dijo
- Hace ya varios soles que desde aquí partió una comitiva con destinos a los Desiertos de Vidra, y no hemos tenido noticia de ellos, al parecer se perdieron en el mar y deseo saber el destino de los tripulantes de este navío.

- A hombres puedes engañar mi rey, pero el cielo lo ve todo y el mar escucha las palabras que los hombres dejan escapar, pero si preguntas por los tripulantes te diré que ninguno esta ya en este mundo, aunque de entre ellos 3 escaparon de la muerte.

El rey se quedo con la frente en el altar arrodillado y los ojos muy abiertos y dilatados, y no comprendía las palabras del oráculo, cómo era posible que estuvieran vivos si ya no estaban en este mundo a menos que...
- Mis palabras no comprendes, y mis motivos no conoces, pero yo si los tuyos y se que tu por tu primogénito preguntas, el mismo que diste a Thorse a criar, y a quien confiaste la legendaria hoja dada a los hombres, pero te digo que no has de preocuparte por el, pues al darle tu esa espada sellaste su destino, su destino, el mismo que esta cumpliendo, el mismo destino que terminará con tu vida en corto tiempo.
El rey levanto la mirada y vio directamente al oráculo y este continuó
- Antes que el próximo solsticio llegue el mundo que conoces ya no existirá, finalmente ah llegado el momento que el sello sea roto y este mundo arda en las llamas, con tu mundo tu también caerás, y todo esto se dará por cumplir el destino que tu mismo hijo contribuirá a iniciar, ahora vete Theros, rey de mortales porque los dados ya están echados y tu destino escrito, así como el de toda esta tierra.
Después de escuchar esto el rey sintió una gran corriente de aire que llegaba hacia él desde el suelo y pudo ver por un momento el rostro del oráculo, estaba riéndose macabramente con sus ojos rojos desbordados el cabello oscuro le cubría parte de su rostro, el mismo que parecía piedra sin labrar, su boca se abría inmensuradamente dejando ver unos colmillos amarillentos, el sonido de su risa retumbaban en sus tímpanos como un taladro destrozando su mente, casi podía sentir como su cabeza se partía en 2 y empezó a darle vueltas todo, antes de perder la imagen del oráculo le gritó
- Que puedo hacer, que debo hacer para salvar a mi pueblo, que se supone que debemos hacer?!!!!!!!!
El oráculo aun riendo lo miro fijamente antes de desaparecer y le dijo con una voz profunda.
- Deben morir.


miércoles, 24 de febrero de 2010

Light - Capitulo 04


¿CAÍDA LIBRE? UNA COMPETENCIA EXTRAÑA


Aquella que domina los vientos…


La tarde de aquel día se celebraban los juegos, habían 4 disciplinas diferentes:
- Caída libre
- Arquería
- Competencia Marina
- y Combate

La primera competencia fue caída libre, la prueba constaba de arrojarse desde la parte mas alta de un volcán hacia el vacío, quien llegara primero y tomara el objeto que se encontraba en un altar al final del camino ganaba.

¡ESO ES UNA LOCURA, QUIEN PUDIERA PARTICIPAR EN ESO!

- ... vahh… eso no es nada ya cálmate Carius, no existe el mas mínimo riesgo.
- Como puedes decir eso Relius, yo no me preocuparía por tomar el trofeo, sino por no romperme la cabeza con el impacto!
Cual Impacto – dijo Relius algo extrañado – esta competencia solo la pueden hacer los seres alados y la verdad el problema es bajar, hay una corriente de aire muy poderosa invocada por el mismo Windarez que nos les permite descender, un humano seguro que saldría disparado hacia el cielo, por eso los seres halados usan sus alas para impulsarse cada vez mas hacia abajo, puede tomarles horas poder lograr llegar a tomar la Plume Di Angelus.

Después de una reñida competencia de 1 hora con 33 minutos, Layla, la Arpía alcanzó el trofeo y ganó la competencia gracias a una espectacular maniobra en picada con sus halas en forma de punta de flecha.

¡Hey Layla, ven te presento unos amigos! – dijo Relius, al instante se acercó Layla sonriente y algo despeinada… - Estos son Adaum, Carius y Ripher, y aunque no me lo creas … ellos son HOMBRES…

Layla los miraba con extrañeza, quien sabe que habrá estado pasando por su cabeza, pero finalmente se aventuro a decir
- Es todo un gusto conocer criaturas tan interesantes como ustedes, Soy Layla WindRunner pertenezco al Clan de la Isla De los Vientos Indómitos en el extremo sur de la región del fuego… y ustedes, cual es su estirpe?.
Los hombres la miraron algo desconcertados…. Y se preguntaban ¿estirpe?, finalmente uno dijo
- Yo soy Adaum, ellos son Carius y Ripher somos hombres perdidos en este reino extraño para nosotros, pero no puedo negar que este mundo parece salido de la fantasía, siento que hemos estado aislados de todo esto, pero no comprendo como es eso posible, si los hombres pueblan toda la tierra y …
no pudo terminar de hablar, una risa tonta había roto la conversación, detrás de Layla la participante que quedo en segundo lugar había interrumpido.
- Mi estimado “hombre”, ustedes, los de tu raza, son muy egocéntricos… yo que tengo alas recorrería tu mundo en un día, pero te juro que tu no recorrerías este en toda tu vida, este mundo es infinitamente mas grande que el pedazo de tierra que tu y los tuyos llaman mundo, ustedes se desplazan en pesados barcos y animales que tienen restricción a la tierra, y aun así creen conocer el mundo?, por favor no me hagas reír

- Nadie te ha pedido tu opinión Angia, eres una maleducada, que no te das cuenta que somos privilegiados al conocer a estas criaturas???
- Yo no diría eso Layla, yo diría, que esta raza inferior es la privilegiada, bueno solo quería felicitarte por el hermoso vuelo que tuviste, estuviste muy bien para haberme arrebatado el trofeo de las manos, pero bien, eso ya no importa… me voy antes de contaminarme de algún mal…
diciendo esto Angia se fue contorneando las alas que tenia en la espalda.

- Ustedes perdonen, mi prima no gusta mucho de los extraños, y esta de malas porque finalmente la he vencido.

Después de esto ella empezó a contarles sobre su tierra y el templo en honor a los antiguos vientos maestros y lo orgullosa que estaba por haber alcanzado por fin la madurez, y haber vencido a su prima, quien era el orgullo de toda su raza.

Por su parte Ripher estaba realmente anonadado por la belleza de aquel ser, ella era alta y esbelta, con una figura envidiable, piernas largas y tornadas, tenia puesta una vestimenta como hecha de hilos de seda en 2 piezas, llevaba una diadema con 1 pluma de bronce a cada lado y en la espalda un par de hermosas y majestuosas alas color bronce asomaban, dándole un aspecto mas de ángel que de arpía, sus cabellos largos, lisos y negros cubrían parte de su rostro y le llegaban hasta la cadera donde se enmarcaban con su asombrosa figura.

- oye, ya puedes cerrar la boca no crees? -
Ripher despertó de su estado de semiconciencia cuando Adaum le dijo eso y lo golpeo con el codo mientras la bella Layla se alejaba después de despedirse de ellos, pícaramente cuando estaba algo lejos se volteó y le guiñó un ojo a Ripher, quien se quedo petrificado y rojo como un tomate.

- Creo que le gustas – Dijo Relius entre risas burlonas
- Si, definitivamente tu cara de estúpido dio resultado esta vez – Dijo Carius siguiendo el hilo de la broma

Un rato después, algo más calmados Adaum le había preguntado a Relius para que servía la pluma que había ganado Layla, entonces el les contó a todos:
- Ah si – Dijo el elfo afinándose nuevamente la garganta como lo había hecho la tarde anterior ante Ripher - la Plume Di Angelus, esas plumas formaban parte de las alas que el Antiguo Creador había dado a los espíritus que le ayudaron a combatir las sombras… no estoy muy seguro, pero cuenta la leyenda que una vez terminada la guerra de la luz a estos seres se les concedió vivir en el mundo, pero para ello tuvieron que renunciar a su inmortalidad y con ellos a sus ala, así que el divino creador les quito las alas y guardo parte de sus plumas en el templo del conclave.

- Eso quiere decir que esa pluma era de…
- Si, en efecto, esas eran plumas de Ángeles
Adaum siguió pensando y en la pluma “realmente existieron los Ángeles”
La verdad – dijo el elfo cortando el silenio – lo más asombroso de todo esto es que, después de ser despojados de sus alas estos seres tomaron otro nombre…
Dejo esperar unos segundos antes de que soltera el nombre de la raza

-Arpías? Se apresuró a decir Ripher recordando a Layla
La verdad – dijo el elfo - aunque no lo crean las leyendas cuentan que los Ángeles se convirtieron en… hombres, en gente como ustedes, de ahí nacen su raza.
Los 3 se quedaron perplejos al escuchar esto, no sabían que decir así que Relius continuó.
Por eso es que se dice que los hombres son una raza especial y se les aisló de todas las demás razas, las hadas cuentan que el espíritu de los Ángeles aun reside en los hombres de hoy y con ellos el poder de vencer la oscuridad.
Adaum no salía de su asombro, pero aun así se aventuro a preguntar – Entonces, que pasaría si uno de nosotros obtuviese la pluma?

- Mmmmm…. no lo se, nunca ha pasado, normalmente la pluma concede poder mas halla de las habilidades normales de los seres voladores, pero… no sabría que pasa con los seres sin alas como ustedes, pero bueno, eso ya lo hablaremos después, seguro que Lara sabe algo, pero ahora es necesario ir a comer… me muero de hambre y la competencia de Arquería será en 2 horas… vamos!


Light - Capitulo 03


LA LLEGADA DE 3 VIAJEROS DESCONOCIDOS


1 día antes de que la oscuridad despierte…


Era el día anterior al solsticio, cuando llegaron delegaciones venidas de todas partes del mundo antiguo, hacía ya 2 días que la pequeña Lisea había enviado mensajes a todos los rincones del mundo solicitando ayuda para la ceremonia, entre las comisiones se encontraban Enanos, Elfos, Ninfas, genios, arpías, hadas, silfos, faunos, sátiros, gigantes, gnomos y toda clase de seres extraños, todos ellos traían presentes para los 4 Sabios Elementales, y aun los más malhumorados como los trolls, y los ogros estaban de muy buen humor este día.


Eran ya 16 horas después del inicio del día cuando se vio llegar una comisión extraña… estaba formadas por 3 seres parecidos a los altos elfos, pero con cabellos largos y oscuros y abundante barba, con orejas redondeadas uno portaba una capa viajera y pedazos de metales en el cuerpo, sus ropas estaban sucias y se notaban muy esforzados, detrás de la espalda de uno de ellos se ocultaba una espada, el primero de ellos se acercó a un elfo que por ahí se encontraba y le dijo:


- Buenas tardes mi estimado señor, yo y mis amigos hemos caminado por muchas horas y nos hemos alejado más y mas del reino al que pertenecemos, formamos parte de una comisión que cruzaba por el ancho mar con destino a los áridos desiertos de Vidra, pero cuando nos encontrábamos en estos menesteres una violenta tormenta hizo trizas a nuestro navío y yo y mis 2 compañeros logramos aferrarnos a un madero salvando así la vida, desconocemos cual es el destino de nuestros hermanos que nos acompañaban en la travesía, pues después de una semana entera de enfrentarnos al cruel océano, se nos arrojó a una isla que parecía tener solo un lado y subimos un alta montaña que parecía no tener fin, finalmente, cuando sentíamos que estábamos apunto de tocar las estrellas, se abrió un sendero en medio de una tierra de fuego, después de eso nos encontramos en cuevas, en un laberinto mas bien diría yo, que parecían tener la edad de la misma tierra… muy antiguas… ellas tenían 4 símbolos muy extraños por todas partes, caminamos sin rumbo hasta que por fin vimos la luz del sol de nuevo no muy lejos de aquí, pero al entrar a este reino repentinamente nos dimos cuenta que no encontrábamos el portal por donde habíamos llegado, había desaparecido, así que nos aventuramos a caminar hasta que encontramos el sendero que nos trajo hasta este punto.


Por favor mi señor, desconozco su estirpe pero de seguro es que usted no puede ser menos que un rey de la nación en que habita, pues sus vestimentas son exquisitas y sus porte es de todo un gobernante, tenga piedad de nosotros y dennos cobijo por unos días hasta recuperar nuestras fuerzas y un medio por el cual podamos volver a nuestra tierra, como dicta las leyes de la cortesía que rige toda la tierra.


El elfo, lleno de la algarabía del día festivo le sonrió ampliamente a aquel extraño y le dijo:


- Mi amigo, ni rey ni señor soy en mi tierra, y al igual que tu he viajado por muchas lunas hasta el lugar que hoy está debajo de tus pies, pese a ello te brindaré la ayuda que necesites mientras esté en mis manos; puedo brindarte abrigo a ti y los tuyos, pero desconozco los medios que te lleven a tu hogar, aun así, estaré gustoso de llevarte ante el gran cónclave de los Sabios Elementales y presentarte como mi acogido, seguro los Sabios podrán dar vistos de luz a tu oscura travesía, pero alégrate, pues el destino te ha traído hasta este punto, donde todo es alegría y una gran fiesta se acerca en el alba del día de solsticio, mañana será la víspera del día esperado, hasta que este tiempo llegue no podré dar fe de ti a los sabios, pues se encuentran en cónclave.


Pero dime, cual es tu nombre y tu estirpe y yo te hablaré sobre esta festividad.


- Me llamo Adaum hijo de Thorse de la región occidental de Gardor, y mis amigos, el arquero Ripher y el marino Carius me acompañan.


El elfo los vio y pregunto…


- Mi estimado Adaum… que es lo que son ustedes …mmm… exactamente?


El guerrero lo miro con extrañeza, por un momento pensó que se trataba de una broma cruel, pero después de dar una breve mirada se percató lo extraño que era el lugar en donde el destino los había arrojado, así que procedió a responder


- Nosotros?... pues somos hombres…


El Elfo volvió a sonreír y asintió con su cabeza..


- Hombres!!! Lo sabia… realmente existen, jajaja nadie me lo va a creer en el bosque del silencio, yo Relius sólo un arquero del rey elfo, amigo de los hombres… es asombroso..jajaja


Adaum vio que el elfo reía sólo y a riesgo de parecer descortés le pregunto en un tono algo molesto…


- Disculpe… esta bien señor, que es lo que le hace tanta gracia?


- Yo, no no no… no es nada, yo soy un Alto Elfo llegado del Bosque del silencio donde habito con mi raza, puedes llamarme Relius, estamos aquí yo y otros de mi estirpe para recibir a un nuevo Hels que esta por emerger, esta escrito que nacerá justo al iniciar el solsticio, vengan conmigo y les brindare la hospitalidad de los elfos que es ya legendaria entre las razas de la tierra.


Diciendo esto, Relius los llevo por un largo camino, en el trayecto los recién llegados no salían de su asombro, pues por donde miraran los ojos, podían ver todo tipo de cosas totalmente maravillosas y extrañas, vieron pasar un grifo volando por encima de ellos como si fuera un palomo en vuelo de la tarde, vieron mariposas que parecían brillar como una estrella, una de ellas se acercó a Relius y le saludó “Como estás Relius, quienes son tus amigos… nunca los había visto”, - Hola, son unos viajeros con desventura a quienes he acogido, discúlpame Lara pero estamos en paso largo para llegar a tiempo a nuestra posada, permiso – dijo Relius, y despidiéndose de ella continuó, Lara pensó “que mal educado se han vuelto los elfos…”.


- Ahh. Estas hadas, se la pasan todo el día volando y piensan que uno tiene la misma suerte, bueno pero no podemos negar que Lara es una excelente hada, sabe hacer mucho, cuando me perdí en un bosque ella me salvo, realmente sabe mucho, después de todo fue creada con los helms al principio del tiempo, es normal que sepa tanto, que piensan ustedes chicos? – dijo Relius


¿Nosotros?... bueno si, es una .. hada… creo.


Jajaja, no se preocupen, no muerden, amenos que las molesten.. jaja


De camino se encontraron un huerto con hermosas manzanas, Relius se detuvo un momento al darse cuenta que todos miraban a los hermosos frutos con algo de frustración en la mirada, entonces dijo.


- Ohhhh, que mal educado he sido… que diría Gaia si me viera así tan desconsiderado con los huéspedes que he acogido….


Los hombres se miraron y se encogieron los hombros sin entender a que se refería Relius, pero de un momento a otro vieron que Reilus volteaba el arco que llevaba en la espalda y tomaba tres de sus flechas, apuntó rápidamente hacia el cielo y de un solo tiro cayeron 3 manzanas en las manos de los hombres.


Los hombres se quedaron asombrados, pero decidieron que tenían demasiada hambre para quedarse atónitos ante la gran demostración de destreza del elfo.


Relius estaba feliz por haberles servido a sus nuevos amigos, y también por haber podido demostrar su habilidad con el arco y la flecha, sonrió ampliamente y les insto a continuar su camino.


Ya en el camino Ripher se le acercó para hacerle presente su asombro por su gran habilidad con el arco y la flecha.


-Oye Relius, donde aprendiste a tirar de esa forma, es realmente asombroso – dijo Ripher


- eso… naaaah eso no es nada soy capaz de cosas mucho mas asombrosas, aprendí en el bosque del silencio, después de todo soy el mejor arquero del reino de los altos elfos, y como debes saber la habilidad con el arco es legendaria en los elfos…ah si, me dijo Adaum que tu eres arquero verdad?


Así es y también soy muy ilustre entre los hombres, pero sinceramente me parece que finalmente encontré a alguien que puede superarme.. jajaja


Eso tendrá que verse no te parece?


Por supuesto que si.


Mira mañana hay una competencia de varias disciplina como preparativo para ver en que orden serán entregados los presentes al nuevo nacido… si participan en el torneo de arquería podremos comprobar tu habilidad y yo te enseñaré todas las mías… que te parece?


Eso sería realmente perfecto.


Si, además tengo entendido que al ganador, uno de los sabios elementales regalará una Saeta sacrātus… estoy tan entusiasmado hace mucho que nadie ve una de ellas, yo he oído historias sobre ellas cuando era un muy pequeño, además en una oportunidad vi como la usaba uno de los sabios, sería genial tener una de ellas en mi colección.


Saeta sacrātus?... y eso que es?


Que no has escuchado de ellas?... que clase de arquero eres … - el Elfo lo miro como examinándolo y después rompió en carcajadas..


Jajaja… es cierto en tu reino no se cuentan esas historias verdad…bueno entonces será mejor que yo te explique.


Diciendo esto el Elfo se aclaro la garganta como antes de empezar a dar un discurso ceremonial y dijo:


- Cuenta la leyenda que cuando el antiguo creador hizo todo lo que existe tuvieron que librar una gran batalla con los demonios y las sombras que habitaban en el oscuro abismo, bueno para ello el Divino Creador les dio a cada uno de los sabios elementales, entre otras cosas, flechas con las que no fallarían jamás y cada uno de ellos le puso su esencia a sus flechas… por ejemplo las flechas de Fires llevaban fuego en la punta y cosas así, entiendes; ha si, y cada uno tenía una habilidad especial diferente, las de Fires disipaba las sombras … y con ella a los demonios que habitan en las tinieblas…aunque pensándolo bien…. Jajajaja…. Debe ser gracioso ver a Fires con un arco en la mano… él que parece tan ceremonial … jajajaja. Bueno, después de vencer a los demonios y encerrarlos algunos habían quedado ocultos en la tierra divina, pero poco a poco los sabios elementales los fueron cazando con la ayuda de las flechas sagradas, en una ocasión el gran Gaia, sabio elemental de la tierra, se detuvo en el bosque del silencio para atrapar a una sombra que andaba incitando a las bestias del bosque a pelear entre sí y pude ver una de sus legendarias flechas de tierra… tenía la punta verde, recuerdo que le disparó al demonio en algo que parecía ser su pierna… (aunque tenía unas 7 de ellas…mmm… en fin no importa el numero de piernas jajja) y se quedó clavado en la tierra; después la tierra se abrió de la nada y lo tragó. Tener una flecha con esos poderes seria grandioso… claro si algún día encuentro a un demonio … pero el punto es ese, además es una flecha de colección… que piensas?


El hombre no salía de su asombro, realmente era real o estaba soñando, o talvez había muerto y estaba en un universo paralelo, sea como fuera las historias que le contaba el elfo eran cada vez mas extrañas… el divino Creador??, los sabios elementales??, sombras??, Saetas sacrātus … parecía un cuento o algo así…. Después sacudió su cabeza al ver como lo miraba el elfo y recordó las Saetas sacrātus …


- Realmente interesantes… sería bueno tener un par de esas flechas en mi colección ..


¡Ese es el espíritu! – dijo el elfo - aunque en realidad solo necesitas 1, te explico esta flecha no se pierde, se guarda en el corazón del portador y aparece en el arco cuando el la necesita, y después de dar a la presa regresa a su lugar, en tu alma.


- Ah… interesante, muy interesante. – Dijo Ripher algo atontado


Y así entre carcajadas e historia finalmente llegaron a un gran casa, estaba hecha de piedra y madera, dos grandes vidriales a cada lado de una amplia y pesada puerta de metal que estaba abierta de par en par, tenia unos jardines bellos y verdes en la entrada y un par de faroles, arriba de la puerta decía con letras blancas como hechas de luz “La Buena Experiencia del Viajero - Posada”, era ya algo tarde y un pequeño ser se disponía a prender los faroles de entrada cuando llegaron.


Como estas Garith, mucho trabajo? – dijo el elfo.


No mas que de costumbre, pero no me quejo me gusta lo que hago – Dijo el duende


En ese momento se fijo en los 3 compañeros del Alto Elfo, parecía mirarlos con mala cara y finalmente dijo:


Supongo que quieres habitaciones para ti… y …para tus acompañantes…. No?


- Claro!, déjame presentártelos, el alto es Adaum, este es Riph…


- NO NO NO, no es necesario, tengo mucho que hacer, estoy seguro que podré encontrarte habitaciones libres, pasen.


El elfo lo miro con suspicacia, pero después sonrió, y les llamo con las manos a sus invitados; entraron y se acomodaron.


Garith les consiguió habitaciones muy cómodas a pesar de la bienvenida no muy agradable que les dio, después se sirvieron de una gran mesa banquetes exquisitos de todas las razas.


Era curioso estar ahí, humanos en medio de elfos, hadas, gnomos, genios y otras criaturas de las mas raras, pero a pesar de eso, era muy agradable disfrutar de ese “sueño”, así que se desvivieron en comer, hay que tomar en consideración que fueron 6 días de alimentarse solo de algunas hiervas del camino así que tenían todo el derecho a ser engullirse los alimentos como cerdos.


Una vez acabadas las cenas se retiraron a sus recamaras los tres, no sin antes agradecer a diestra y siniestra por la comida.


- Debe ser un sueño – dijo Carius – ¿se dieron cuenta lo que hay abajo?, no, definitivamente estamos muertos y fuimos al cielo.


- No digas tonterías, no estamos muertos, pero si es muy extraño aunque Relius me contó algo sobre este lugar – dijo Ripher


- Adelante somos todo oído - dijo Adaum.


De esta manera Ripher empezó a contar todo lo que había escuchado del elfo sobre la creación y los sabios.


Eso explicaría todo – dijo finalmente Adaum – voy a participar en el torneo si hay de esgrima, espero realmente poder contra los demás contendientes.


No creo que tengan “espadas sagradas” jajja – dijo carius recordando las Saetas Sacratus


Talvez ellos no, pero yo si, ¿lo olvidas?, tengo la hoja que fue entregada a los hombres por la gran Elude, la hoja de mística, con algo así dudo perder – dijo Adaum


A este comentario todos rieron y después de hacer algunos chistes sobre Garith se fueron a dormir, después de todo estaban muy cansados por el gran viaje… que aun no terminaba.


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Tiene que amanecer mas temprano aquí, no puedo creer que ya sea de día – pensó Adaum – realmente hay días que no tengo ganas de levantarse.


Mientras el guerrero y el marino pensaban esto, el Arquero ya estaba practicando en los amplios campos adyacentes a La Posada, allí también estaba Relius haciendo gala de su gran capacidad con el arco.


Estoy muy emocionado de esto, crees que haya mucha competencia en el torneo? – dijo Ripher.


- No lo creo, aparte de los elfos, hay pocas razas que sean realmente diestra en el arte del arco.


- Yo no diría eso, recuerda que los humanos también tenemos algunas habilidades.


Diciendo esto Ripher apunto hacia el sol y 2 flechas salieron disparadas y dieron a dos ramas diferentes, las que cayeron al suelo.


¡vaya, no eres tan malo como parecías! – dijo el elfo


- Aun tengo algunas sorpresas para ti - dijo Ripher esbozando una sonrisa.


Después de desayunar el marino y el guerrero fueron a reconocer el lugar, en la víspera no habían tenido mucho tiempo para admirar la belleza del paisaje… había una isla flotando en las nubes y aves de todo tipos surcando los cielos, un arrollo con aguas que parecían susurrar algo mientras corría y mucha clase de seres que en su vida habían visto


- Ya viste eso, nos miran como si fuéramos raros… siendo ellos los extraños…


Tranquilo Carius, para ellos nosotros somos los extraños recuerdas?... vamos no lo tomes tan a pecho… vayamos al arrollo necesito un buen baño… me pregunto si alguien nos podrá prestar ropas …


Diciendo esto bajaron hasta el arrollo, increíblemente parecían no haber nadie por ahí – Será domingo – pensó Carius y se aventuró hacia el agua…


- Ven Adaum… te reto a una carrera…no seas miedoso


- Estas loco, después de pelear con el mar por 5 días… no gracias me quedaré aquí limpiándome, no quiero volver a nadar en lo que me resta de vida y no hay nada que me haga meterme a este arrollo.


Carius seguía nadando mas y mas… hacia el centro del arrollo cuando empezó a gritar “auxilio, Auxilio Adaum, ayúdame”…


Adaum se volteó dispuesto a reprender a su amigo por la broma, pero al fijar sus ojos en las manos extendidas del marino vio que no era ninguna broma.


- No puede ser, porque me tiene que pasar esto a mi – pensó Adaum para sí y sin pensarlo 2 veces se saco las botas y la pesada armadura y en un segundo estaba nadando hacia donde había desaparecido su amigo… al llegar noto el agua tranquila, Carius no estaba.


- y ahora que paso, donde se habrá metido este…


No pudo terminar su frase algo lo jalaba desde abajo… sintió que se iba mas y mas profundo mientras perdía el poco oxigeno que le quedaba en los pulmones, ya no soportaba mas, había llegado su hora, iba a morir en un Arrollo lejos de su ciudad de su rey, había deshonrado la lealtad de todo el mundo y no llegaría al lugar indicado para presentar la hoja mística, cerro los ojos por ultima vez y dejo que el agua le llenaran los pulmones…


¡DESPIERTA! Vamos no te hagas el dormido – Carius le estaba gritando y moviéndole los hombros, abrió los ojos lentamente y pudo ver a una imagen distorsionada de su amigo el marino, después noto que se sentía extrañamente bien, al mover un poco la cabeza vio seres mitad peces mitad hermosas mujeres con sus cabellos dorados flotando y ululando en torno a el… ¿Estoy muerto? - pregunto.


No hombre – dijo el marino – Simplemente que yo tenia razón… te lo dije una vez recuerdas? Las sirenas son hermosas...


Adaum se paro sobre sus pies saludó con un gesto algo torpe y desconcertado a todas, quienes le hicieron una reverencia después miro hacia arriba y vio el sol a través del agua y pensó.


- Perfecto, estoy respirando agua, y me rodean sirenas mientras soy huésped de un duende de mal humor y soy protegido por un elfo…. debo estar loco.