Era el día anterior al solsticio, cuando llegaron delegaciones venidas de todas partes del mundo antiguo, hacía ya 2 días que la pequeña Lisea había enviado mensajes a todos los rincones del mundo solicitando ayuda para la ceremonia, entre las comisiones se encontraban Enanos, Elfos, Ninfas, genios, arpías, hadas, silfos, faunos, sátiros, gigantes, gnomos y toda clase de seres extraños, todos ellos traían presentes para los 4 Sabios Elementales, y aun los más malhumorados como los trolls, y los ogros estaban de muy buen humor este día.
Eran ya 16 horas después del inicio del día cuando se vio llegar una comisión extraña… estaba formadas por 3 seres parecidos a los altos elfos, pero con cabellos largos y oscuros y abundante barba, con orejas redondeadas uno portaba una capa viajera y pedazos de metales en el cuerpo, sus ropas estaban sucias y se notaban muy esforzados, detrás de la espalda de uno de ellos se ocultaba una espada, el primero de ellos se acercó a un elfo que por ahí se encontraba y le dijo:
- Buenas tardes mi estimado señor, yo y mis amigos hemos caminado por muchas horas y nos hemos alejado más y mas del reino al que pertenecemos, formamos parte de una comisión que cruzaba por el ancho mar con destino a los áridos desiertos de Vidra, pero cuando nos encontrábamos en estos menesteres una violenta tormenta hizo trizas a nuestro navío y yo y mis 2 compañeros logramos aferrarnos a un madero salvando así la vida, desconocemos cual es el destino de nuestros hermanos que nos acompañaban en la travesía, pues después de una semana entera de enfrentarnos al cruel océano, se nos arrojó a una isla que parecía tener solo un lado y subimos un alta montaña que parecía no tener fin, finalmente, cuando sentíamos que estábamos apunto de tocar las estrellas, se abrió un sendero en medio de una tierra de fuego, después de eso nos encontramos en cuevas, en un laberinto mas bien diría yo, que parecían tener la edad de la misma tierra… muy antiguas… ellas tenían 4 símbolos muy extraños por todas partes, caminamos sin rumbo hasta que por fin vimos la luz del sol de nuevo no muy lejos de aquí, pero al entrar a este reino repentinamente nos dimos cuenta que no encontrábamos el portal por donde habíamos llegado, había desaparecido, así que nos aventuramos a caminar hasta que encontramos el sendero que nos trajo hasta este punto.
Por favor mi señor, desconozco su estirpe pero de seguro es que usted no puede ser menos que un rey de la nación en que habita, pues sus vestimentas son exquisitas y sus porte es de todo un gobernante, tenga piedad de nosotros y dennos cobijo por unos días hasta recuperar nuestras fuerzas y un medio por el cual podamos volver a nuestra tierra, como dicta las leyes de la cortesía que rige toda la tierra.
El elfo, lleno de la algarabía del día festivo le sonrió ampliamente a aquel extraño y le dijo:
- Mi amigo, ni rey ni señor soy en mi tierra, y al igual que tu he viajado por muchas lunas hasta el lugar que hoy está debajo de tus pies, pese a ello te brindaré la ayuda que necesites mientras esté en mis manos; puedo brindarte abrigo a ti y los tuyos, pero desconozco los medios que te lleven a tu hogar, aun así, estaré gustoso de llevarte ante el gran cónclave de los Sabios Elementales y presentarte como mi acogido, seguro los Sabios podrán dar vistos de luz a tu oscura travesía, pero alégrate, pues el destino te ha traído hasta este punto, donde todo es alegría y una gran fiesta se acerca en el alba del día de solsticio, mañana será la víspera del día esperado, hasta que este tiempo llegue no podré dar fe de ti a los sabios, pues se encuentran en cónclave.
Pero dime, cual es tu nombre y tu estirpe y yo te hablaré sobre esta festividad.
- Me llamo Adaum hijo de Thorse de la región occidental de Gardor, y mis amigos, el arquero Ripher y el marino Carius me acompañan.
El elfo los vio y pregunto…
- Mi estimado Adaum… que es lo que son ustedes …mmm… exactamente?
El guerrero lo miro con extrañeza, por un momento pensó que se trataba de una broma cruel, pero después de dar una breve mirada se percató lo extraño que era el lugar en donde el destino los había arrojado, así que procedió a responder
- Nosotros?... pues somos hombres…
El Elfo volvió a sonreír y asintió con su cabeza..
- Hombres!!! Lo sabia… realmente existen, jajaja nadie me lo va a creer en el bosque del silencio, yo Relius sólo un arquero del rey elfo, amigo de los hombres… es asombroso..jajaja
Adaum vio que el elfo reía sólo y a riesgo de parecer descortés le pregunto en un tono algo molesto…
- Disculpe… esta bien señor, que es lo que le hace tanta gracia?
- Yo, no no no… no es nada, yo soy un Alto Elfo llegado del Bosque del silencio donde habito con mi raza, puedes llamarme Relius, estamos aquí yo y otros de mi estirpe para recibir a un nuevo Hels que esta por emerger, esta escrito que nacerá justo al iniciar el solsticio, vengan conmigo y les brindare la hospitalidad de los elfos que es ya legendaria entre las razas de la tierra.
Diciendo esto, Relius los llevo por un largo camino, en el trayecto los recién llegados no salían de su asombro, pues por donde miraran los ojos, podían ver todo tipo de cosas totalmente maravillosas y extrañas, vieron pasar un grifo volando por encima de ellos como si fuera un palomo en vuelo de la tarde, vieron mariposas que parecían brillar como una estrella, una de ellas se acercó a Relius y le saludó “Como estás Relius, quienes son tus amigos… nunca los había visto”, - Hola, son unos viajeros con desventura a quienes he acogido, discúlpame Lara pero estamos en paso largo para llegar a tiempo a nuestra posada, permiso – dijo Relius, y despidiéndose de ella continuó, Lara pensó “que mal educado se han vuelto los elfos…”.
- Ahh. Estas hadas, se la pasan todo el día volando y piensan que uno tiene la misma suerte, bueno pero no podemos negar que Lara es una excelente hada, sabe hacer mucho, cuando me perdí en un bosque ella me salvo, realmente sabe mucho, después de todo fue creada con los helms al principio del tiempo, es normal que sepa tanto, que piensan ustedes chicos? – dijo Relius
¿Nosotros?... bueno si, es una .. hada… creo.
Jajaja, no se preocupen, no muerden, amenos que las molesten.. jaja
De camino se encontraron un huerto con hermosas manzanas, Relius se detuvo un momento al darse cuenta que todos miraban a los hermosos frutos con algo de frustración en la mirada, entonces dijo.
- Ohhhh, que mal educado he sido… que diría Gaia si me viera así tan desconsiderado con los huéspedes que he acogido….
Los hombres se miraron y se encogieron los hombros sin entender a que se refería Relius, pero de un momento a otro vieron que Reilus volteaba el arco que llevaba en la espalda y tomaba tres de sus flechas, apuntó rápidamente hacia el cielo y de un solo tiro cayeron 3 manzanas en las manos de los hombres.
Los hombres se quedaron asombrados, pero decidieron que tenían demasiada hambre para quedarse atónitos ante la gran demostración de destreza del elfo.
Relius estaba feliz por haberles servido a sus nuevos amigos, y también por haber podido demostrar su habilidad con el arco y la flecha, sonrió ampliamente y les insto a continuar su camino.
Ya en el camino Ripher se le acercó para hacerle presente su asombro por su gran habilidad con el arco y la flecha.
-Oye Relius, donde aprendiste a tirar de esa forma, es realmente asombroso – dijo Ripher
- eso… naaaah eso no es nada soy capaz de cosas mucho mas asombrosas, aprendí en el bosque del silencio, después de todo soy el mejor arquero del reino de los altos elfos, y como debes saber la habilidad con el arco es legendaria en los elfos…ah si, me dijo Adaum que tu eres arquero verdad?
Así es y también soy muy ilustre entre los hombres, pero sinceramente me parece que finalmente encontré a alguien que puede superarme.. jajaja
Eso tendrá que verse no te parece?
Por supuesto que si.
Mira mañana hay una competencia de varias disciplina como preparativo para ver en que orden serán entregados los presentes al nuevo nacido… si participan en el torneo de arquería podremos comprobar tu habilidad y yo te enseñaré todas las mías… que te parece?
Eso sería realmente perfecto.
Si, además tengo entendido que al ganador, uno de los sabios elementales regalará una Saeta sacrātus… estoy tan entusiasmado hace mucho que nadie ve una de ellas, yo he oído historias sobre ellas cuando era un muy pequeño, además en una oportunidad vi como la usaba uno de los sabios, sería genial tener una de ellas en mi colección.
Saeta sacrātus?... y eso que es?
Que no has escuchado de ellas?... que clase de arquero eres … - el Elfo lo miro como examinándolo y después rompió en carcajadas..
Jajaja… es cierto en tu reino no se cuentan esas historias verdad…bueno entonces será mejor que yo te explique.
Diciendo esto el Elfo se aclaro la garganta como antes de empezar a dar un discurso ceremonial y dijo:
- Cuenta la leyenda que cuando el antiguo creador hizo todo lo que existe tuvieron que librar una gran batalla con los demonios y las sombras que habitaban en el oscuro abismo, bueno para ello el Divino Creador les dio a cada uno de los sabios elementales, entre otras cosas, flechas con las que no fallarían jamás y cada uno de ellos le puso su esencia a sus flechas… por ejemplo las flechas de Fires llevaban fuego en la punta y cosas así, entiendes; ha si, y cada uno tenía una habilidad especial diferente, las de Fires disipaba las sombras … y con ella a los demonios que habitan en las tinieblas…aunque pensándolo bien…. Jajajaja…. Debe ser gracioso ver a Fires con un arco en la mano… él que parece tan ceremonial … jajajaja. Bueno, después de vencer a los demonios y encerrarlos algunos habían quedado ocultos en la tierra divina, pero poco a poco los sabios elementales los fueron cazando con la ayuda de las flechas sagradas, en una ocasión el gran Gaia, sabio elemental de la tierra, se detuvo en el bosque del silencio para atrapar a una sombra que andaba incitando a las bestias del bosque a pelear entre sí y pude ver una de sus legendarias flechas de tierra… tenía la punta verde, recuerdo que le disparó al demonio en algo que parecía ser su pierna… (aunque tenía unas 7 de ellas…mmm… en fin no importa el numero de piernas jajja) y se quedó clavado en la tierra; después la tierra se abrió de la nada y lo tragó. Tener una flecha con esos poderes seria grandioso… claro si algún día encuentro a un demonio … pero el punto es ese, además es una flecha de colección… que piensas?
El hombre no salía de su asombro, realmente era real o estaba soñando, o talvez había muerto y estaba en un universo paralelo, sea como fuera las historias que le contaba el elfo eran cada vez mas extrañas… el divino Creador??, los sabios elementales??, sombras??, Saetas sacrātus … parecía un cuento o algo así…. Después sacudió su cabeza al ver como lo miraba el elfo y recordó las Saetas sacrātus …
- Realmente interesantes… sería bueno tener un par de esas flechas en mi colección ..
¡Ese es el espíritu! – dijo el elfo - aunque en realidad solo necesitas 1, te explico esta flecha no se pierde, se guarda en el corazón del portador y aparece en el arco cuando el la necesita, y después de dar a la presa regresa a su lugar, en tu alma.
- Ah… interesante, muy interesante. – Dijo Ripher algo atontado
Y así entre carcajadas e historia finalmente llegaron a un gran casa, estaba hecha de piedra y madera, dos grandes vidriales a cada lado de una amplia y pesada puerta de metal que estaba abierta de par en par, tenia unos jardines bellos y verdes en la entrada y un par de faroles, arriba de la puerta decía con letras blancas como hechas de luz “La Buena Experiencia del Viajero - Posada”, era ya algo tarde y un pequeño ser se disponía a prender los faroles de entrada cuando llegaron.
Como estas Garith, mucho trabajo? – dijo el elfo.
No mas que de costumbre, pero no me quejo me gusta lo que hago – Dijo el duende
En ese momento se fijo en los 3 compañeros del Alto Elfo, parecía mirarlos con mala cara y finalmente dijo:
Supongo que quieres habitaciones para ti… y …para tus acompañantes…. No?
- Claro!, déjame presentártelos, el alto es Adaum, este es Riph…
- NO NO NO, no es necesario, tengo mucho que hacer, estoy seguro que podré encontrarte habitaciones libres, pasen.
El elfo lo miro con suspicacia, pero después sonrió, y les llamo con las manos a sus invitados; entraron y se acomodaron.
Garith les consiguió habitaciones muy cómodas a pesar de la bienvenida no muy agradable que les dio, después se sirvieron de una gran mesa banquetes exquisitos de todas las razas.
Era curioso estar ahí, humanos en medio de elfos, hadas, gnomos, genios y otras criaturas de las mas raras, pero a pesar de eso, era muy agradable disfrutar de ese “sueño”, así que se desvivieron en comer, hay que tomar en consideración que fueron 6 días de alimentarse solo de algunas hiervas del camino así que tenían todo el derecho a ser engullirse los alimentos como cerdos.
Una vez acabadas las cenas se retiraron a sus recamaras los tres, no sin antes agradecer a diestra y siniestra por la comida.
- Debe ser un sueño – dijo Carius – ¿se dieron cuenta lo que hay abajo?, no, definitivamente estamos muertos y fuimos al cielo.
- No digas tonterías, no estamos muertos, pero si es muy extraño aunque Relius me contó algo sobre este lugar – dijo Ripher
- Adelante somos todo oído - dijo Adaum.
De esta manera Ripher empezó a contar todo lo que había escuchado del elfo sobre la creación y los sabios.
Eso explicaría todo – dijo finalmente Adaum – voy a participar en el torneo si hay de esgrima, espero realmente poder contra los demás contendientes.
No creo que tengan “espadas sagradas” jajja – dijo carius recordando las Saetas Sacratus
Talvez ellos no, pero yo si, ¿lo olvidas?, tengo la hoja que fue entregada a los hombres por la gran Elude, la hoja de mística, con algo así dudo perder – dijo Adaum
A este comentario todos rieron y después de hacer algunos chistes sobre Garith se fueron a dormir, después de todo estaban muy cansados por el gran viaje… que aun no terminaba.
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Tiene que amanecer mas temprano aquí, no puedo creer que ya sea de día – pensó Adaum – realmente hay días que no tengo ganas de levantarse.
Mientras el guerrero y el marino pensaban esto, el Arquero ya estaba practicando en los amplios campos adyacentes a La Posada, allí también estaba Relius haciendo gala de su gran capacidad con el arco.
Estoy muy emocionado de esto, crees que haya mucha competencia en el torneo? – dijo Ripher.
- No lo creo, aparte de los elfos, hay pocas razas que sean realmente diestra en el arte del arco.
- Yo no diría eso, recuerda que los humanos también tenemos algunas habilidades.
Diciendo esto Ripher apunto hacia el sol y 2 flechas salieron disparadas y dieron a dos ramas diferentes, las que cayeron al suelo.
¡vaya, no eres tan malo como parecías! – dijo el elfo
- Aun tengo algunas sorpresas para ti - dijo Ripher esbozando una sonrisa.
Después de desayunar el marino y el guerrero fueron a reconocer el lugar, en la víspera no habían tenido mucho tiempo para admirar la belleza del paisaje… había una isla flotando en las nubes y aves de todo tipos surcando los cielos, un arrollo con aguas que parecían susurrar algo mientras corría y mucha clase de seres que en su vida habían visto
- Ya viste eso, nos miran como si fuéramos raros… siendo ellos los extraños…
Tranquilo Carius, para ellos nosotros somos los extraños recuerdas?... vamos no lo tomes tan a pecho… vayamos al arrollo necesito un buen baño… me pregunto si alguien nos podrá prestar ropas …
Diciendo esto bajaron hasta el arrollo, increíblemente parecían no haber nadie por ahí – Será domingo – pensó Carius y se aventuró hacia el agua…
- Ven Adaum… te reto a una carrera…no seas miedoso
- Estas loco, después de pelear con el mar por 5 días… no gracias me quedaré aquí limpiándome, no quiero volver a nadar en lo que me resta de vida y no hay nada que me haga meterme a este arrollo.
Carius seguía nadando mas y mas… hacia el centro del arrollo cuando empezó a gritar “auxilio, Auxilio Adaum, ayúdame”…
Adaum se volteó dispuesto a reprender a su amigo por la broma, pero al fijar sus ojos en las manos extendidas del marino vio que no era ninguna broma.
- No puede ser, porque me tiene que pasar esto a mi – pensó Adaum para sí y sin pensarlo 2 veces se saco las botas y la pesada armadura y en un segundo estaba nadando hacia donde había desaparecido su amigo… al llegar noto el agua tranquila, Carius no estaba.
- y ahora que paso, donde se habrá metido este…
No pudo terminar su frase algo lo jalaba desde abajo… sintió que se iba mas y mas profundo mientras perdía el poco oxigeno que le quedaba en los pulmones, ya no soportaba mas, había llegado su hora, iba a morir en un Arrollo lejos de su ciudad de su rey, había deshonrado la lealtad de todo el mundo y no llegaría al lugar indicado para presentar la hoja mística, cerro los ojos por ultima vez y dejo que el agua le llenaran los pulmones…
¡DESPIERTA! Vamos no te hagas el dormido – Carius le estaba gritando y moviéndole los hombros, abrió los ojos lentamente y pudo ver a una imagen distorsionada de su amigo el marino, después noto que se sentía extrañamente bien, al mover un poco la cabeza vio seres mitad peces mitad hermosas mujeres con sus cabellos dorados flotando y ululando en torno a el… ¿Estoy muerto? - pregunto.
No hombre – dijo el marino – Simplemente que yo tenia razón… te lo dije una vez recuerdas? Las sirenas son hermosas...
Adaum se paro sobre sus pies saludó con un gesto algo torpe y desconcertado a todas, quienes le hicieron una reverencia después miro hacia arriba y vio el sol a través del agua y pensó.
- Perfecto, estoy respirando agua, y me rodean sirenas mientras soy huésped de un duende de mal humor y soy protegido por un elfo…. debo estar loco.